El VIH se hace más fuerte y puede mutar. Esta es la conclusión principal a la que han llegado investigadores del Instituto de Investigación del sida IrsiCaixa,
impulsado por la Obra Social La Caixa y el Departament de Salut de la
Generalitat de Catalunya, después de asociar las variantes más agresivas
del virus con un rápido desarrollo de la enfermedad del sida.
Los resultados de la investigación, que se publican este viernes en la revista AIDS,
demuestran que estas variantes agresivas del VIH están adaptadas a los
perfiles genéticos más comunes de la población, algo que limita la
respuesta del sistema inmunitario y, por tanto, favorece la rápida
progresión de la infección por VIH a sida. Estos datos explican la
evolución de la pandemia del VIH en Europa, que afecta a 35,3 millones de personas en todo el mundo según la Organización Mundial de la Salud pese a que entre 2001 y 2012 las transmisiones se han reducido un 33%,
según Onusida. “Hemos observado que el VIH se está volviendo,
lentamente, más fuerte. Es necesario insistir en la prevención de la
infección por VIH, y facilitar la detección temprana y un acceso rápido
al tratamiento”, han indicado los autores del estudio.
Los primeros casos de sida tuvieron lugar a principios de los años 80.
Tras décadas de investigación, y aunque todavía no existe una cura para
la infección por el VIH, la terapia antirretroviral ha demostrado ser
altamente eficaz, contribuyendo a aumentar tanto la esperanza como la
calidad de vida de las personas con el VIH. Alrededor de 9,7 millones de personas estaban en tratamiento con este tipo de fármacos en 2012, según la OMS, pero hay más de 19 millones más que lo necesitan y no tienen acceso a él.

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